El Rabino Baal Shem Tov, estaba enseñando a sus discípulos, cuando de pronto fueron interrumpidos por un golpe en la persiana. Un aldeano que arrastraba un carro lleno de herramientas se paró del otro lado de la ventana y preguntó: ¿Necesitan arreglar algo?¿alguna mesa que se tambalee, alguna silla rota?¿quizás falta un ladrillo en la chimenea?

– NO!. Fue la impaciente respuesta de sus alumnos, que deseaban continuar la clase. Todo está en perfectas condiciones. No necesitamos arreglar nada.

¿De veras?¿Nada para arreglar? Dijo el campesino. Es imposible que sea así Fíjense bien y seguramente encontrarán algo que requiera de una corrección o ajuste.

En ese instante el rabino dijo a sus discípulos: “Muchas veces les enseñé que nada sucede por casualidad. Cada evento tiene un propósito y de cada cosa que vemos o escuchamos nos debe quedar una enseñanza.

¿Está todo realmente en perfectas condiciones? A veces parece ser así pero si uno realmente busca en su corazón y evalúa su vida, encontrará seguramente algo para reparar….”

Muchas veces decimos : “está todo bien” pero dentro nuestro sabemos que hay una cantidad de espacios que requieren de nuestra atención.

Pero pareciera que si no los reconocemos es como si no existieran. Nos quedamos esperando como si se pudieran solucionar solos . Lo único que necesitan es nuestra atención y (mínimo) la declaración de que no queremos seguir así.

 Si la única herramienta de que dispones es un martillo verás cada problema que te surja como un clavo.
LAIR RIBEIRO

La declaración de QUIEBRE es la posibilidad de decir ”BASTA” cuando no queremos mas, de lo que está pasando. Esta es una declaración que esta profundamente relacionada con el tiempo que transcurre entre el momento en que necesitamos decir basta y el momento en que podemos hacerlo. Muchas veces nos quedamos postergando nuestra atención sin darnos cuenta que ese momento no llega nunca a menos que lo hagamos llegar nosotros mismos. Sin quiebres no hay aprendizaje ni crecimiento.

¿No te hubiera encantado haberte dado cuenta que podrías haber dicho BASTA mucho antes de lo que lo hiciste?

Los quiebres provocan que aquello que era invisible para nosotros, se nos haga patente y presente. Decimos que un quiebre es ese momento en que lo automático del transcurrir de la vida, es interrumpido por un momento en que le prestamos atención y conciencia en la tarea que estamos ejecutando. Y decimos. ”Paro aca. Quiero hacer algo con esto.”
El quiebre vive en la interpretación de que el curso de los acontecimientos cambió. Sin ese juicio no hay quiebre.

Lo que la oruga interpreta como fin del mundo es lo que nosotros llamamos mariposa.
Richard Bach

 

Muchas veces solemos confundir la palabra quiebre con problema. La palabra problema trae con ella una connotación negativa, mientras que el quiebre puede ser positivo o negativo.

Los problemas suponemos existen por si mismos (”mas allá de nuestro poder”) mientras que los quiebres viven en nuestros juicios (interpretación), y en el observador que somos.
El problema deja un solo curso de acción, que es el de resolverlo, mientras que sostenemos que muchos problemas mas que ser resueltos necesitan ser nuevamente formulados. Si cambiamos la interpretación que lo constituye podemos estar frente a una oportunidad.
Sostenemos que muchos de los “problemas” que vivimos se disuelven como tales o se convierten en oportunidad de aprendizaje si variamos el juicio y la interpretación con la cual declaramos el quiebre.

¡ Dejá de buscar la solución a tus problemas!
Comenzá a trabajar en las oportunidades que se abren día a día.
Cambiemos nuestras conversaciones y haremos un mundo distinto.

Me gustaría en este momento llevarte a un espacio de reflexión:
¿Está todo bien en tu vida?
¿En todas las áreas?
¿Qué es lo que estas tolerando y no es como a vos te gustaría?
¿Hasta cuando pensas no enfocarte en ese tema?
¿Cuándo vas a declarar basta para tener la oportunidad de encararlo y volver a empezar?

Te invito a que ”eso” lo conversemos.

Cuando el hombre puede cuestionarse los problemas de su vida
es porque ya tiene la base para poder resolverlos.
Sólo necesita encontrar el camino.