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”Alguien” se guarda dentro todas sus propias tentaciones y fracasos, tiene miedo de que si lo comparte, se convierta en el leproso socia…yo me pregunto: TENES LAS MANOS DE JESÚS PARA TOCARLO?

Ahí afuera… vos, yo, el.

Estamos guardando aquellas cosas que nos tientan, el sexo del impulso y no el sexo del amor, el cigarro del enojo, la comida de la ansiedad, el fernet de la diversión….el fracaso de nuestras promesas rotas con nosotros, con los demás. No sentirnos útiles viendo como se nos va el fin de semana largo y personas que solíamos decir que amábamos e incluso que decimos que amamos se exterminan el alma, ahí! Al lado nuestro… Miedo que surge por que si lo comparte, algo comienza a cambiar. Miedo a terminar de rodillas delante de alguien pidiendo por favor que nos ayude y que ese alguien nos escupa en la cara, que mire para otro lado y nos diga ‘’no! Asi no te toco’’

TENES LAS MANOS DE JESÚS PARA TOCARLO? Tenes las manos limpias? Necesitas que te curen el alma? Te animas a tocar a un leproso social? Te mancharias, de la lepra de un homosexual? Te mancharias, de la lepra de un cristiano hipócrita? Te mancharias, de la lepra de los padres que  tenes? Te mancharias, de la lepra de un hijo, un hermano, como el que tenés? Tus manos están manchadas de amor? De que amor? Tenes las manos dispuestas a que cuelguen tu propio peso corporal en una cruz, agonizando del dolor y la angustia, gritándole al creador… ‘’Perdonalos, no saben lo que hacen. Yo pago el precio de su angustia’’ Tenés el corazón dispuesto y humilde para recibir un regalo tan grande?

Arrodillarte delante y decir. Hey, Jesús!, no tengo tus manos…todo lo que toco lo he roto, la relación con mis padres, mis hermanos, mis amigos, mi pareja… aca estoy!!! Si queres, solo si queres y ves algo de valor, te pido… saname. Quiero volver a casa y abrazarlos de nuevo. Necesito tocarlos sin romperlos. Este Jesús no es el que la mayoría cree…es diferente, pero también es el Jesús de la minoría. Es un Caballero, que toca las puertas del corazón antes de entrar… no entra a las patadas y no llega para luego irse. Pero sus corazones tienen manija de un solo lado… de adentro. Este es un Jesús de relación, NO de religión. Es una relación desde el corazon….la religión solo tiene sentido en la cabeza. Para abrirle la puerta hay que poner la cabeza por debajo del corazón…para que no sea la cabeza la que plantea la relación, sino el corazón… Proba… baja la cabeza hasta que pase el pecho, solta el aire despacio y escucha!

…Vino para quedarse